La publicidad incrementa el valor que reciben los consumidores
Al permitir que las compañías se diferencien entre ellas y destaquen sus ventajas diferenciales únicas, la publicidad estimula la competencia en el mercado.
La competencia, a su vez, significa que las compañías necesitan mejorar el valor de sus productos para sus consumidores: reduciendo precios y mejorando la calidad.
Basta con pensar en cómo la competencia entre fabricantes de televisores ha dado lugar a una caída abrupta en el precio de los televisores de pantalla plana y, a la vez, ha mejorado tanto la calidad de la imagen como el tamaño de éstos.
El vínculo entre publicidad, competencia y valor para el consumidor es inmediato: al levantarse la censura a la publicidad en algunos estados de los Estados Unidos, los precios de los espectáculos se redujeron entre 30 y 40% gracias a la mayor concientización pública y a la competencia1.